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Se acerca el momento de empezar en la guardería, un cambio muy importante para tu bebé y para toda la familia en el que aprenderá muchas cosas nuevas y ampliará sus relaciones sociales, pero también se separará de mamá y papá por primera vez en un entorno desconocido, lo cual se puede traducir en miedo, angustia o llantos. 

Es normal, los bebés empiezan la guardería entre los 6 meses y los dos años, una etapa en la que todavía no están preparados para manejar solos experiencias novedosas y se encuentran en un nivel muy alto de apego hacia sus cuidadores habituales. Para hacer más fácil este comienzo, te contamos todo lo que va a necesitar tu bebé en su primer año de guardería, desde las recomendaciones más prácticas hasta cómo prepararle para este inicio lleno de emociones. 

Qué hay que llevar a la guardería

Cada centro tiene sus particularidades, lo habitual es que unos días antes os informen de qué tenéis que llevar. Aun así, hay muchas cosas que son comunes y que podéis ir preparando. Veamos las más importantes

Un kit de higiene y cuidados

Dependiendo del tiempo de tu bebé, necesitará tener allí pañales, toallitas húmedas, pomada para las irritaciones, crema hidratante, crema con protección solar para cuando salga al patio, pañuelitos de papel, un peine, colonia y una toalla. 

Ropa cómoda y de cama

Para la guardería lo mejor es vestirle siempre con ropa con la que pueda moverse cómodamente, que facilite el trabajo de los cuidadores y fomente su propia autonomía si ya está aprendiendo a vestirse solo, incluyendo un calzado sin cordones y con velcro.

También necesitará una o dos mudas de ropa por si se ensucia, aunque una bata baby es una buena manera de evitar que eso ocurra. Además, en algunas guarderías es posible que te pidan un cojín y unas sábanas para que haga la siesta. 

Es importante marcar toda la ropa, las toallas y el calzado con su nombre para evitar confusiones en los cambios, con las prendas de sus compañeros. 

Utensilios para la alimentación

Una vez más dependiendo de la faceta en la que se encuentre tu bebé, necesitará llevar un biberón para continuar con la lactancia, tanto si le das leche materna como artificial. Y otro biberón para que beba agua. Una buena opción para los más pequeños, son los biberones anticólicos Options+ de Dr. Brown’s, que reducen los cólicos, reflujos y gases, minimizando la posibilidad de que nuestro pequeño pase un mal rato innecesario. Además, el diseño de su tetina, similar al pecho materno, lo hace ideal para continuar la lactancia natural una vez que vuelva a casa.

Por su parte, si tu bebé es algo más mayorcito, el biberón de transición de Dr. Brown’s es perfecto para que poco a poco aprenda a sorber como si fuera un vaso. Tiene unas asas de silicona extraíbles para que pueda sostenerlo fácilmente con sus manitas y una boquilla de silicona suave. 

De los 6 meses en adelante, si en casa ya lo ha probado, podéis llevarle un vaso adaptado con asas, como los vasos de aprendizaje Dr. Brown’s, diseñados para adecuarse a cada etapa de crecimiento del niño a la niña. Y, si ya quieres empezar a introducir alimentos sólidos en su dieta, el alimentador antiahogo de silicona de Dr. Brown’s te permitirá que tu bebé, a partir de los 4 meses, mordisquee trozos de fruta fresca aunque no esté en casa.

Al igual que con la ropa, es buena idea marcar con su nombre todos sus utensilios. Una forma muy práctica de hacerlo es con las bandas identificativas de Dr. Brown’s. Tan sencillo como escribir en ellas con un bolígrafo, con la ventaja de que se pueden usar en el microondas y lavarse en el lavavajillas.

Para completar sus comidas, solo le faltarán un par de baberos para que no se manche. Los de silicona son muy fáciles de limpiar. Incluso, si decides preparar su comida en casa para que los educadores solo tengan que dársela sin calentarla previamente, una bolsa térmica puede ser una gran compañera de viaje… al cole. La de Dr. Brown’s tiene capacidad hasta para 4 biberones, se puede adaptar al tamaño de estos o de los recipientes de comida y, si se produce algún derrame, su interior resulta muy fácil de limpiar.

Otros accesorios

Es muy posible que en el centro de educación infantil os pidan dos mochilas, una en la que llevar las cosas de diario y otra para dejar en la guardería con lo que se queda allí. Mejor si son de cremallera y fáciles de abrir. Añade en la mochila de traslado una bolsita en su interior, para que puedan dejarte la ropa sucia si tienen que cambiar a tu bebé.

Si utiliza chupete, especialmente para la siesta, déjale uno fijo para que lo utilice en el centro, o incluso dos por si lo pierde. Los chupetes PreVent® Animal Faces de Dr. Brown’s le divertirán con sus diseños y vienen en un pack de dos unidades con protector de tetina individual.

 

Recomendaciones sobre la COVID-19

Parece que este año se relajarán algunas medidas, pero dependiendo de la comunidad es posible que no puedas dejar algunos utensilios en la guardería y tengas que llevarlos a casa para desinfectar cada día. También pueden pedirte un calzado extra, tipo zuecos o zapatillas, para que tu peque no entre en la guardería con el calzado de la calle. Sea como fuere, el equipo responsable de tu centro te informará en cada momento de las instrucciones que tenéis que seguir.

Cómo ayudar a tu bebé a adaptarse al cambio

Aunque quizá tu bebé ya se haya quedado alguna vez con los abuelos y otros familiares, ahora va a vivir una experiencia diferente. Estar rodeado de otros bebés, tener que esperar a que le atiendan, no compartir el mismo lenguaje que vosotros entendéis a la primera, pero al que los cuidadores tendrán que acostumbrarse… ¡Todo un mundo nuevo! Por eso, es muy normal que esté inquieto los primeros días o incluso semanas y es una etapa en la que va a requerir toda vuestra atención, paciencia y cariño para pasarla lo mejor posible. 

Estos son algunos consejos que le ayudarán en la adaptación

  • Un par de semanas antes de empezar la guardería regula su horario para que sea muy parecido al que tenga que seguir en ella. Así no le costará tanto integrar sus nuevas rutinas. 
  • Si tienes posibilidad llévalo contigo a conocer el centro, que lo vea por fuera, que entre a dar un paseo. Cuéntale lo que va a pasar y qué puede encontrar allí para que se vaya familiarizando con la idea. 
  • Es mejor que lo lleve y le recoja la misma persona, al menos durante los primeros días, para que asocie de forma clara que, aunque lo dejas solo, luego vas a volver a por él. Hay que despedirse de forma breve, pero que entienda bien que nos vamos, no que lo descubra luego de sorpresa. 
  • Pregunta en el centro si puede llevar alguno de sus juguetes de referencia para que le hagan sentir más seguro. 
  • En casa, hay que estar muy atentos a sus reacciones, que sienta que estamos muy presentes y que esa separación temporal no ha cambiado en nada nuestro papel de figuras protectoras.

  • Siempre que sea posible, habla con tu bebé cada día sobre lo que ha hecho en la guardería, qué ha aprendido, cómo son sus nuevos amigos o cómo son los cuidadores, para que vea sus vivencias como algo bueno y divertido. 
  • Intenta no interrumpir el periodo de adaptación. A no ser que esté enfermo, es mejor que acuda a la guardería todos los días establecidos. 
  • Transmítele cariño y tranquilidad. Si tu peque os ve inquietos o tristes, le afectará. 
  • Muéstrale que comprendes sus emociones. Explícale que es normal que, por ejemplo, uno de sus compañeros llore porque echa de menos a su mamá o que prefiera quedarse en casa. Sobre todo, hay que evitar los mensajes represivos tipo “ya eres mayor y no hay que llorar”. 
  • Nunca utilices la guardería como una amenaza de castigo cuando no come, si no quiere irse a dormir etc., es muy importante que la asocie siempre con sentimientos positivos. 
  • Una buena comunicación con los cuidadores y educadores es fundamental para, entre todos, conseguir que el bebé se sienta a gusto en el centro y avance en su desarrollo. 

Las separaciones son siempre difíciles, para todos, así que cuida también tus emociones, no te sientas culpable (no va a ayudarte en nada), y habla con tu pareja, familiares o amigos de tus sentimientos cuando necesites desahogarte. Aunque estés alegre para tu bebé, no pasa nada por llorar alguna vez cuando no esté, todos os iréis acostumbrando y cada día será un poco más fácil. 

Se trata de un paso más para tu bebé en su desarrollo en el que, con vuestro apoyo, podrá adquirir más confianza y autonomía, y estrenar todo un universo de nuevas experiencias. ¿Preparados? 

Imágenes | Jeremiah Lawrence | Erika Fletcher | Dr. Brown’s | Fabian Centeno