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Las caries son uno de los problemas bucales más comunes entre los niños, y uno de los más temidos por los padres. Normalmente, es la combinación de dos factores la que causa la aparición de estos daños en el esmalte dental: la falta de higiene y el exceso de azúcares en la dieta. Y, aunque muchos tendemos a pensar, «mi hijo no toma golosinas», debemos saber que el concepto de azúcar se extiende a todos aquellos alimentos endulzados o con azúcares libres que pueden desencadenar el problema: biberones de leche o cereales, yogures azucarados, papillas, galletas, preparados de frutas, batidos, etc.

Así pues, la Asociación Española de Pediatría (AEP) nos recuerda que la clave para evitar este proceso patológico en los dientes de los niños es la prevención temprana. Por un lado, evitando los alimentos azucarados, tanto sólidos como líquidos, en la dieta de los niños. Y, por otro, cuidando la higiene desde mucho antes del nacimiento del bebé. ¿Cómo? Esto es lo que debemos saber para instaurar el hábito en nuestro bebé y que el proceso sea sencillo y ameno.

Prevenir desde antes del nacimiento

Es posible que no hayamos reparado en que la caries es una enfermedad infecciosa que, por definición, se puede contagiar. Y es que las bacterias que provocan la caries y que están presentes en la boca se transmiten de la madre al recién nacido, haciendo posible que el pequeño desarrolle el problema ya desde el primer diente.

Por eso, los pediatras y matronas recuerdan la importancia de cuidar la higiene bucal desde el embarazo y controlar los azúcares presentes en la alimentación de la madre, para evitar así que la población de bacterias dañinas en la boca de la mamá sea dominante y se transmita.

Por otra parte, debemos tener en cuenta que no solo la madre es capaz de transmitir al bebé las bacterias causantes de la caries. Por eso, ambos progenitores, además de cuidar su higiene dental, deben evitar compartir utensilios con el niño como vasos y cubiertos, o chupar el chupete del bebé. La AEP incluso recomienda «usar chicles de xilitol, que disminuyen el número de bacterias en la boca de los adultos».

Buenos hábitos desde el nacimiento

En primer lugar, para crear buenos hábitos y prevenir la aparición de caries ya desde la primera pieza, los pediatras hacen hincapié en la recomendación de disminuir el contacto de azúcares con los dientes del bebé. Sobre todo, se aconseja evitar que el pequeño se duerma succionando un biberón de leche o cualquier otro líquido con azúcar (u otras costumbres tradicionales como la de mojar los chupetes en azúcar o miel para calmar al pequeño).

El primer cepillado

El hábito del cepillado debe iniciarse desde la erupción del primer diente de leche en el bebé, aunque los odontopediatras recomiendan limpiar desde el nacimiento las encías con gasas húmedas o dedales de silicona, como el cepillo dental de dedo de Dr. Brown’s. Indicado para la higiene a partir de los tres meses, tanto de las encías como de las primeras piezas dentales, este cepillo de iniciación se coloca en el dedo del adulto para higienizar con comodidad la boca del bebé, haciendo del ritual del cepillado una experiencia agradable para padres e hijos.

Está elaborado con silicona médica y cuenta con una doble cara: una superficie granulada para higienizar y masajear las encías y otra con cerdas ultrasuaves para los diminutos dientes del bebé. Puede usarse tanto con pasta como sin ella y cuenta con un estuche, ideal para preservar la higiene tras su limpieza o esterilización.

dedal higiene bucodental del bebé

Cepillo de dientes de dedo de Dr. Brown’s

 

Su primer cepillo de dientes

Cuando el bebé ya cuenta con varias piezas dentales se hace posible el uso de un cepillo extrasuave como el cepillo de dientes de 0 a 3 años de Dr. Brown’s. Es un tipo de producto con cerdas suaves y un tamaño adecuado para que sea el propio bebé el que lo manipule, favoreciendo la instauración del hábito.

cepillo dientes bebe jirafa

Está disponible en divertidos diseños de animales cuya forma está pensada para preservar el cepillo del contacto con las superficies y facilitar un buen agarre por parte del pequeño.

Cepillos 1-4 años

cepillo bebe 1-4 años

A partir del año, podemos ir cediendo autonomía al niño en la higiene de los dientes, con cepillos adaptados al crecimiento de su boca y el desarrollo de sus habilidades motrices. ¿Cómo? Con ayuda, por ejemplo, del cepillo de dientes de 1 a 4 años de Dr. Brown’s, disponible en simpáticos diseños de animales que, además de permitir un cómodo agarre al pequeño, se mantienen en posición vertical para que las cerdas no entren en contacto con la superficie.

Este tipo de cepillos son ideales para que los niños y niñas vaya adquiriendo el hábito de la higiene bucal sin esfuerzo, a través de un ritual que le resulte ameno y facilite la tarea a los padres.

¿Con o sin pasta?

Cantidad pasta dientes bebé
Es una pregunta recurrente entre los padres de niños pequeños que dudan sobre cuándo introducir a sus hijos la pasta de dientes. Porque al principio, los pequeños no son capaces de escupir la pasta y la ingieren. ¿Es seguro para ellos? La Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP) recomienda «comenzar a usar la pasta de dientes fluorada en los niños cuando estos tengan entre 2 y 3 años de edad» y recuerda que hasta los 7 años los niños no adquieren suficiente habilidad manual para lavarse correctamente los dientes, por lo que serán los adultos los que deberán supervisar el cepillado diario.

El flúor es un mineral indispensable para la prevención de la caries. Pero según la guía actualizada por la SEOP en colaboración con la European Academy of Paediatric Dentistry (EAPD) esto no implica usar pastas con flúor desde el primer diente. Por un lado, según señalan los expertos, el «problema con el uso de pastas fluoradas por parte de los niños es que, a menudo, tragan cantidades considerables con el riesgo consecuente de padecer fluorosis dental […], y el mayor peligro ocurre durante los primeros tres años de vida».

pasta dientes bebe natural sin flúor

Pasta de dientes sin fluoruro de Dr. Brown’s y cepillos 0-3 años

Asimismo, estos organismos señalan que debemos tener en cuenta «el nivel de flúor en el agua de consumo». Y es que, en niveles estándar («entre 0.3 y 0.6mg/l»), lo ideal sería prescindir de las pastas de dientes con flúor hasta los dos años. Por eso, muchos padres recurren al cepillado de dientes sin pasta en esta etapa. Aunque una opción ideal y segura es recurrir a la pasta de dientes sin fluoruro de Dr. Brown’s, con ingredientes naturales que la convierten en segura si se ingiere durante los primeros años de vida del bebé.

Se trata de una pasta disponible con sabor a pera y manzana y con sabor a fresa que resulta agradable para los pequeños, contribuyendo a que ese hábito de higiene diaria sea más atractivo para ellos.

Cantidades de flúor según la edad

En general, podemos atenernos a las recomendaciones oficiales más actualizadas de la EAPD para el cepillado con de pasta de dientes con flúor en niños:

  • Entre 6 meses y 2 años, dos veces al día con una pasta de dientes con 500 ppm de flúor y la
    cantidad similar a un guisante. Teniendo en cuenta la salvedad del agua de consumo, podemos optar directamente por higienizar con una pasta sin flúor. Además, la SEOP indica que no hay suficiente evidencia de que una pasta con esta concentración mínima de flúor «tenga un efecto preventivo contra la caries».
  • Entre 2 y 6 años, dos veces al día con una pasta de dientes con entre 1.000 y 1.450 ppm de flúor y la cantidad similar a un guisante.
  • Por encima de 6 años, dos veces al día con una pasta de dientes con 1.450 ppm de flúor y la cantidad de 1 – 2 cm.

¿Cómo podemos saber la cantidad de flúor que lleva cada pasta? Solo tenemos que fijarnos en la composición que figura en el envase y buscar la abreviatura «partes por millón» (ppm) para dar con la pasta apropiada para la edad de nuestro pequeño.

Una vez tenemos los accesorios adecuados para cada edad y los consejos de los profesionales sobre cómo hacerlo, solo nos queda introducir el hábito de la higiene bucodental a nuestro bebé y disfrutar del proceso junto a nuestro pequeños.