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Cada paso en el aprendizaje del bebé supone un reto nuevo para las familias. Así, por ejemplo, que mamá y bebé se encuentren a gusto con la lactancia puede llevar un tiempo desde el nacimiento, y no está exento de problemas que se pueden solucionar acudiendo a un asesor o grupo de apoyo. Una vez instaurada la lactancia materna, algunos padres deciden ofrecer el chupete al pequeño para calmarlo en ciertos momentos, lo que a veces supone probar con infinidad de modelos hasta dar con el que el pequeño acepta.

Posteriormente, concluida la baja maternal de cuatro meses, algunas madres tienen que recurrir al apoyo del biberón para incorporarse al trabajo, bien para ofrecer su propia leche o bien para complementar la lactancia materna con la de fórmula. Esta incorporación del biberón a la rutina alimentaria del lactante puede resultar complicada, porque cada bebé muestra preferencia por un tipo de tetina o sistema. Y hay quienes ni siquiera lo toleran.

Eso sí, muchos padres se dan cuenta de que, una vez que el pequeño encuentra el biberón con el que se siente a gusto, es difícil eliminarlo de su día a día. Ese será otro de los pequeños retos de su aprendizaje: el paso del biberón al vaso. ¿Cómo podemos enseñar al bebé a beber? ¿Cómo ayudarle en esa transición? Vayamos por partes.

Alimentación complementaria

biberón asas bebe aprendizaje vaso
En torno a los seis meses se produce otro punto de inflexión en la evolución del bebé: la incorporación de la alimentación complementaria. Significa añadir poco a poco nuevos alimentos a la dieta del bebé, hasta el momento compuesta por lactancia exclusiva (materna, artificial o mixta): cereales, frutas, verduras, carnes, pescados, huevos, etc. Es a partir de este momento cuando, progresivamente, el bebé irá adquiriendo las destrezas que le permitirán alimentarse con el tiempo por sí mismo y sentarse a la mesa como el resto de la familia.

Cada vez más padres optan por prescindir de las papillas y los purés como paso intermedio entre la lactancia exclusiva y los sólidos, que deberían constituir la base de su alimentación a partir del año. Para ello, recurren al método «Baby-Led Weaning» (BLW) que consiste en ofrecer los alimentos sólidos al bebé para que él mismo los gestione y se los lleve a la boca.

Este método se combina con la lactancia a demanda hasta el año, ya que la leche ha de seguir siendo el alimento principal. Y es que el objetivo del BLW no es tanto nutricional como educacional: enseñar al bebé a comer los alimentos con su forma y apariencia naturales, gestionándolos de manera autónoma, sin intervención de los cuidadores. Y entre estas destrezas se incluye la de que el pequeño aprenda a beber.

Biberones de transición

Desde que se dan las condiciones físicas para que el bebé comience con el método BLW (por ejemplo, que se mantenga sentado por sí solo) es posible ofrecer agua al bebé para acompañar ciertas comidas. Al principio, las tomas de leche a demanda cubrirán las necesidades de hidratación del pequeño, aunque podemos ir ofreciéndole agua durante las comidas y será él mismo quien la acepte o rechace. ¿Cómo?

Si hablamos de bebés acostumbrados al biberón, una opción perfecta son los kits y biberones de transición de Dr. Browns. Se trata de un tipo de biberón 2 en 1 que, además de la tetina, incluye una boquilla de transición para que el peque aprenda poco a beber como en un vaso. Así, el kit de transición está diseñado para adaptar los biberones de Dr. Browns y transformarlos en biberones de transición tan solo con cambiar la boquilla y, cuando el bebé esté preparado, retirar el sistema de ventilación anticólicos.

Lo interesante de este tipo de kits es que podemos facilitar el aprendizaje del bebé con una verdadera transición gradual, del biberón al vaso.

Vasos de aprendizaje

Tanto para niños que no han llegado a utilizar biberón como para aquellos que lo siguen utilizando para alimentarse, una excelente opción son los vasos de aprendizaje. Son un tipo de vasos diseñados para facilitar la transición progresiva hacia el vaso definitivo.

Lo ideal es que cuenten con una tapa para que la boquilla no se ensucie (sabemos que muchas veces el vaso acabará en el suelo) y que permitan al niño beber a su ritmo. Es lo que sucede con los vasos de aprendizaje de Dr. Brown’s, cuya exclusiva válvula antiderrame se activa solo cuando el bebé succiona, favoreciendo su aprendizaje a la hora de beber. Además, cuentan con asas diseñadas para sus pequeñas manos, para facilitar el agarre y manejo cada vez que tenga sed.

Otro elemento a considerar es la boquilla, que permitirá esa transición entre la succión del pecho o el biberón y el vaso. Por eso es importante que sea  de un material blando que no suponga un gran contraste para la boca del pequeño. En el caso de los vasos de aprendizaje de Dr. Brown’s, la boquilla blanda está fabricada en silicona 100%.

Otra alternativa similar son los vasos de aprendizaje con pajita. No con una cualquiera, sino con una blanda, de silicona y que permita al bebé succionar incluso cuando está boca abajo. Es el caso de Mi primer vaso con pajita de Dr. Brown’s que cuenta con un peso en la base de la pajita para que el peque pueda beber en cualquier posición.

El paso previo al vaso definitivo

Dentro de los vasos de aprendizaje, hay una versión que facilita el aprendizaje definitivo de los bebés de cara al vaso tradicional. Se trata del vaso 360º, que recibe este nombre porque carece de boquilla y, al igual que los vasos definitivos, permite al niño beber desde cualquier punto del borde. Todo ello, evitando derrames cuando el vaso se coloca boca abajo o se cae, gracias a una válvula interna de silicona transparente que también permite al pequeño ver el contenido.

En el caso del vaso 360º de Dr.Brown’s podemos optar por dos modelos, con o sin asas, en función del desarrollo motriz del bebé. Así, lo idóneo es comenzar con un vaso de aprendizaje 360º con asas, para luego pasar al modelo sin asas, como paso previo al vaso definitivo. Es un diseño que facilita el aprendizaje progresivo del niño o niña y facilita la transición hacia el uso autónomo del vaso tradicional.

Consejos para enseñar al bebé a beber

Vaso aprendizaje bebé

Hay niños que rechazan todo lo que no sea el pecho de la madre, incluso una vez comenzada la alimentación complementaria. Para animarles a probar cualquier vaso de aprendizaje, podemos recurrir a trucos como el de impregnar la boquilla con leche materna para que le resulte más atractiva. Incluso podemos probar a ofrecerle la propia leche del pecho de la madre en uno de esos vasos para motivar al pequeño a dar el paso.

El ejemplo es muy importante a la hora de motivar el aprendizaje del bebé. Si desde un principio lo sentamos a la mesa con su trona para que coma en familia, en lugar de dejar que coma solo, esto favorecerá la imitación, también en el uso del vaso (en su caso, el de aprendizaje).

A la hora de evitar aversiones por parte del pequeño, es importante garantizar la correcta higiene de las boquillas y los vasos de aprendizaje en general. Por un lado, para impedir la proliferación de bacterias y, por otro, para evitar que cualquier mal sabor pueda causar el rechazo del bebé hacia el nuevo accesorio.

Por último, es aconsejable tener en cuenta el desarrollo motor del niño o niña para ir sustituyendo los accesorios por otros que se vayan ajustando a su evolución. Por ejemplo, podemos comenzar con un biberón de transición para después pasar a un vaso de aprendizaje y terminar con uno tipo 360º que preceda al vaso definitivo. Como siempre, lo más importante es respetar su ritmo de aprendizaje y dejar que sea el pequeño quien marque el paso en el proceso de transición.